La pérdida diaria de cabello es completamente normal. No hay motivo para preocuparse. Incluso la abundante caída del pelo estacional tampoco tiene ninguna preocupación extra, como ocurre ahora con la llegada del otoño.

Pero la preocupación puede llegar si en el proceso de crecimiento del nuevo cabello, este crece más delgado, más escaso y con menos densidad. El adelgazamiento del cabello o el llamado pelo fino es un problema muy común entre hombres y mujeres. Aún y así, a pesar de que cualquier persona puede sufrirlo en cualquier etapa de su vida, es cierto que es más común entre hombres que entre mujeres.

En el post de hoy queremos tratar las caudas de la caída del pelo en mujeres. En algunos casos, la caída y el adelgazamiento del cabello es tan solo un suceso temporal. Sin embargo, en algunas mujeres el cabello fino es un problema crónico y reiterado.

Síntomas de la caída del pelo en mujeres

En muchos casos, el adelgazamiento del cabello no se hace evidente de inmediato. Puede ocurrir que para cuando nos demos cuenta, ya hayamos perdido una cantidad significativa de cabello. Por eso es muy importante estar pendiente y conocer los síntomas que podrían considerarse como indicativo de una disminución del volumen capilar:

– Incremento en el número visible de cabellos que se caen cada día, ya que el cabello fino tiende a romperse más fácilmente.

– Cambios en la calidad del cabello, donde los cabellos se ven significativamente más finos que antes.

– Zonas clareadas en el cuero cabelludo y aparición de roales sin pelo.

Causas de la caída del pelo en mujeres

Existen muchas causas que pueden variar desde los factores genéticos hasta los alimentarios. A continuación detallamos algunos de los factores más importantes de la caída capilar femenina.

– Envejecimiento: con la vejez es normal que se inicie un proceso de adelgazamiento y caída del cabello, ya que se produce una disminución en la fabricación de queratina.

– Estrés: el estrés excesivo o crónico puede llevar consigo la pérdida de cabello y el debilitamiento de este creando cabello fino y de fácil fractura.

– Infecciones: el cuero cabelludo está muy expuesto a infecciones bacterianas que pueden llevar al desarrollo de caspa, sequedad en la piel, descamación y alopecia. Estas afecciones no son complicadas y de hecho, son de fácil tratamiento pero si no se las trata pueden llevar a complicaciones y adelgazamiento del cabello.

– Cambios hormonales: cualquier cambio hormonal puede dar lugar a una caída del cabello o al adelgazamiento de este. En estos casos, si se trata, suele ser reversible al restablecer los niveles normales hormonales.

– Enfermedades: ciertas enfermedades como la diabetes, el lupus o la anemia llevan asociada la alopecia y el debilitamiento del cabello.

– Mala nutrición: la pérdida y debilitamiento del cabello es el primer síntoma de la deficiencia de minerales y vitaminas. La falta de hierro, proteínas y vitaminas en la dieta puede ser la causa de la pérdida de cabello y del debilitamiento del mismo.

– Embarazo: A los tres meses de dar a luz, puede notarse que el cabello se ha vuelto más fino. Esto es temporal, ya que el cuerpo está pasando por una transición hormonal.

– Anticonceptivos: tanto en el comienzo como a la hora de dejar de tomarlos puede producirse una caída del cabello con adelgazamiento. Esto se debe, de nuevo, a los cambios hormonales que está sufriendo el organismo.

¿Cómo tratar la caída capilar femenina?

Si conseguimos identificar la causa del adelgazamiento y caída del cabello, lo que deberemos hacer entonces es corregir lo que lo está provocando. Si es debido al uso de productos químicos sobre nuestro cabello, como tintes, decoloraciones, permanentes, etc deberemos dejar de usarlas para que vuelva a recobrar la vitalidad y el grosor natural.

Igual ocurre si es fruto del estrés, o de una mala alimentación. Aprender a llevar una vida relajada y una alimentación sana no solo repercutirá positivamente sobre nuestro cabello sino sobre nuestro organismo en general. Con la alimentación podemos hacer especial hincapié en los alimentos que ayudan a salud capilar, como el consumo de proteínas provenientes de los huevos, el queso y el pescado, el ácido linoléico, que se encuentra en el aceite de girasol y de soja, la vitamina A muy presente en las verduras, la vitamina B, la vitamina C y minerales.